| Eterna Juventud |
|
|
|
| Noticias | ||||||||||||
| Escrito por Administrator | ||||||||||||
SER VIEJO, UNA GRACIA DE DIOS Y UN DERECHO PARA TODOS
En éste tiempo, como en otros tiempos, se busca, y en algún grado, gracias a la ciencia, se han encontrado, algunas "fuentes de la eterna juventud": pensemos a los antioxidantes, las cirugías plásticas, los aerobics, la medicina alternativa, las dietas naturistas etc. que hacen bien y alargan la vida, la lozanía y la juventud. Pero en este artículo no vamos a hablar de la juventud sino de la vejez. Hay una ciencia que estudia el envejecimiento humano y esta se llama GERONTOLOGÍA. Un Poco de Historia La gerontología es una ciencia interdisciplinar, es decir, que en ella converge el resultado del estudio de varias ciencias, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los "ancianos", "viejos", "adultos mayores" o "tercera edad" (todos sinónimos), para que en esta etapa de la vida sean plenos desde lo físico, psíquico, social y espiritual.
En esta ciencia convergen la biología, la medicina, la sociología, la psicología, la psiquiatría, las ciencias políticas, la filosofía y la teología, con todas las ramas que cada una de estas ciencias tienen; por ejemplo, dentro del área de la salud, la kinesiología, la educación física, la nutrición, la terapia ocupacional, la traumatología, la geriatría etc. El antecedente de la gerontología es la medicina geriátrica o geriatría, que en la década de 1920 -1930 comienza a estudiar médicamente las patologías que afectan al adulto mayor; y hacia los años 50 se erige como una de las tantas especialidades que se estudian en distintas universidades.
A lo largo de la historia, la visión de la ancianidad ha ido cambiando sustancialmente: en la edad antigua (greco - romana, y culturas pre colombinas de América) los ancianos conformaban los centros de poder y de decisión. VIEJO. En muchas de nuestras culturas, decirle "viejo" a una persona, es tratarla despectivamente, y de hecho el tono que le damos a esa palabra hace que sea así. Sin embargo valoramos un objeto cuanto más viejo sea, y su valor es mayor por su mayor antigüedad.
Debemos revalorizar la palabra "viejo" y sobre todo a los "viejos". EL ANCIANO ESTA EN EL TIEMPO DE RECIBIR TODO. Es otro "viejismo", que tiene su origen en un concepto económico, que es la jubilación, ya que a los jubilados se los llama "clase pasiva"(no productiva); el estado debe "mantenerlos", por un deber de justicia y por un derecho de parte del jubilado. Entonces, como deben ser mantenidos, a los ancianos se los saca de circulación. En cambio los adultos mayores están en edad de dar su experiencia de vida vivida, de entregar las tradiciones de la cultura, de la fe, que sólo los que han vivido tienen. Lo decimos en ese popular refrán "el diablo sabe más por viejo que por diablo": este refrán es un elogio a la sabiduría que sólo se tiene en la vejez. Y esa sabiduría es la que los ancianos deben transmitir. Una sociedad que sólo exalta la juventud como lo mejor de la vida y que destaca el "ser eternamente joven", es una sociedad que pierde sus valores. SER VIEJO NO ES LO MISMO QUE SER ENFERMO. Esta concepción viene por dos motivos: Primero, porque en la tercera edad el deterioro comienza a ser notable: se acorta la vista, comienzan problemas de movilidad, problemas cardiovasculares, colesterol, diabetes etc. Entonces se absolutiza que ser viejo es ser enfermo (sin considerar que muchas personas jóvenes, y según las estadísticas cada vez en número creciente y a más temprana edad, tienen los mismos problemas...). Segundo, porque, gerontológicamente hablando, los primeros que estudiaron el tema de la ancianidad fueron los médicos, entonces se identificó al adulto mayor con la enfermedad. Muchas personas, cuando se acercan a un anciano, lo tratan como a un niño o un enfermito. Recuerdo que una vez un joven le hablaba así a un anciano y el! anciano le contestó: "no estoy enfermo, solamente: soy viejo" Gracias a los avances terapéuticos y farmacológicos,' la esperanza y la calidad de vida se han alargada mucho. Tradicionalmente se marcaba el inicio de la( tercera edad, a los 60 - 65 años, que para muchas; legislaciones (casi todas) marcaba el inicio de la edad jubilatoria. Esto tiene su origen en que el primer Estado, moderno en organizar el sistema jubilatorio o de¬previsión social fue la Alemania del Mariscal Bismark en 1848 y la esperanza de vida era de 65 años en ese entonces; el estado debía mantener al jubilado unos cinco años, dado que cesaba en sus funciones laborales a los 60 años. Por eso quedó esta edad como "número oficial" de entrada al mundo de los, adultos mayores. Pero esto hoy se ha cambiado y seguirá cambiando^ hoy la perspectiva de vida es de 85 años promedio, j; sigue subiendo. Ya no nos extraña ver cada vez más ancianos de 90 y más años, incluso centenarios. Los; estudios estadísticos dicen que en 2015 - 2020 e| promedio de vida será entre 90 y 100 años. Estas perspectivas de vida, que eran inusitadas hace 40 años atrás, hoy son una realidad, y, porque ni decirlo, un triunfo de la inteligencia del hombre puestí al servicio del bien común. Pero estos avances nf dejan de suscitar algunos problemas qu( seguidamente analizaremos. Hijos añosos con padres más añosos
Esto que es algo muy interesante, no deja de tener si complicación dado que las enfermedades de los hijo "añosos" se juntan con las enfermedades de los padre más "añosos", generando no pocos inconveniente para el cuidado de los adultos mayores que tiene mas años. En este mundo globalizado, neo liberal, de creciente cesantía y desocupación en el cual los ancianos tiene mayor perspectiva de vida, se suscita el problema d quien paga tantas jubilaciones y por tanto tiempo estamos hablando de- entre 25 o 30 años de "vida pasiva" que los estados no calcularon al momento que esta gente hizo sus aportes. Tengamos en cuenta también que en muchos países la previsión social es manejada por el Estado y en gran parte de ellos se paga la jubilación con la trasferencia directa, o sea que los trabajadores de hoy aportan para los jubilados de hoy, con la esperanza de que mañana, cuando pertenezcan al sector pasivo, sean a su vez sustentados con los aportes de la clase activa. Pero miremos el panorama actual: en nuestros países hay desocupación, cesantía y empleo ilegal, generando menos recaudación y grave déficit financiero. Por otro lado existen también las administradoras privadas de sueldos y pensiones que capitalizan los aportes de los trabajadores: al momento de pagar jubilaciones no funcionan como el estado, que le paga al beneficiario hasta el momento de su muerte, sino que devuelven, en cuotas a convenir, el capital acumulado hasta que éste se acabe; lo cual es el lado oscuro de la las jubilaciones y pensiones privadas. Los estados entonces tienen que recaudar dinero de otro lado: y si tomamos en cuenta a los muchos ciudadanos que no aportaron nunca y deberían recibir una pensión graciable que se saca de las arcas fiscales, se va produciendo un déficit financiero importante. Además la tendencia en el mundo occidental es de baja tasa de natalidad por las políticas anti-vida, habiendo en Europa más ancianos que jóvenes que trabajan y aportan. Enfermedades psíco degenerativas Estamos en una Época Gerontológica
De ser posible hacer algo de gimnasia, para mantener activa, dentro de las posibilidades de cada uno, la movilidad. Caminar, evitar todo tipo de inmovilismo para no dejar que se atrofien las capacidades motoras. Una Mirada Pastoral Y si nos fijamos en una misa de cualquier domingo, vemos que la mayoría es gente adulta de 50 - 60 años para arriba. ¿Que quiero decir con esto? Que los más fieles en nuestras comunidades son los adultos mayores, y no tenemos casi nada de pastoral para ellos. Don Guanella quería que en sus "centros para ancianos" se los acompañe espiritualmente para cuando llegue el momento de regresar a la casa del Padre. Está muy generalizado, en el inconsciente colectivo, que el adulto mayor le tiene miedo a la muerte, que no quiere hablar de la muerte, que es mejor no hablarle de la muerte; y es exactamente todo lo contrario. El adulto mayor mira a la muerte y piensa en la muerte más que nadie, y es normal que así sea, porque sabe que esta etapa de su vida inexorablemente termina en la muerte: el niño sabe que será adolescente, el adolescente joven, el joven adulto, el adulto viejo y el viejo sabe que morirá. Acompañarlos a asumir la cruz de los deterioros físicos. Decirles que a partir de los 60 años, todos los adultos mayores pueden recibir la Unción de los Enfermos. Celebrar Eucaristías con ancianos, como lo hacemos con los niños, con homilías dirigidas especialmente para ellos. Ni que hablar de la visita a los adultos mayores enfermos por el sacerdote o el ministro de la comunión. Hacerlos participar en los distintos niveles parroquiales al lado de los niños y jóvenes, para que nos enseñen con sus experiencias. A modo de Conclusión
Por eso me gustaría concluir con el título de este articulo, Ser viejo es una gracia de Dios, porque la vida es de Dios, y si El permite a una persona prolonga su vida por tantos años es para una misión en este mundo. Recordemos la imagen de ese "viejito" que cumplió su misión a pesar de los limites que la impusieron los años, Juan Pablo II. Porque nadie tiene la potestad de acortar una vida por muy inútil improductiva o costosa que pueda ser. Por eso "SER VIEJO ES UNA GRACIA DE DIOS Y UN DERECHO PARA TODOS"
|
||||||||||||
| Actualizado ( Viernes, 15 de Mayo de 2009 02:00 ) | ||||||||||||

Colombia - Sábado, 31 Julio 2010







