Colombia - Sábado, 04 Septiembre 2010
Antecedentes Históricos PDF Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 10
MaloBueno 
Dimensiones - Obra Don Luís Guanella


La Congregación de los Siervos de la Caridad, es una Congregación religiosa clerical de derecho pontificio, fundado en Como (Italia) por el beato Luís Guanella, que reconoce como fecha de fundación el 24 de marzo de 1908, cuando los primeros miembros del Instituto emitieron por primera vez los votos religiosos perpetuos.

Las obras comenzaron a funcionar en el año 1886, en Como, con la apertura de la “Pequeña Casa de la Divina Providencia”, (a la que más tarde llamará simplemente “Casa de la Divina Providencia”, para evitar confusiones con el instituto del Cotolengo en Turín), y en colaboración con las Hijas de Sta. María de la Providencia, don Guanella, dedicó energías y sacrificios a la fundación de la Congregación masculina. A partir de entonces se dedicó a abrir espacios a la caridad cada vez más grandes.

Rápidamente partió desde Pianello Lario (Como) para abrir nuevas obras caritativas en diversas partes de Italia, Suiza y Estados Unidos de América. En esos primeros años fundacionales, empiezan a tomar forma las dos Congregaciones, la masculina de los Siervos de la Caridad y la femenina de las Hijas de Sta. María de la Providencia, que enseguida le ayudarán a realizar sus proyectos, o mejor dicho, sus “sueños”, que permanecían como una semilla en su interior desde que era pequeño.

En 1894 Pietro Moroni se convirtió en su primer sacerdote, ordenado por el Card. Andrea Ferrari, el cual ordenaría otros sacerdotes en 1895. Otro grupo de 24 fueron ordenados años más tarde por Mons. Polin, Obispo de Adria-Rovigo. Tras unos años de votos temporales, el 24 y 28 de marzo de 1908 los primeros 17 sacerdotes emitieron los votos simples perpetuos junto al fundador. Posteriormente recibieron una visita apostólica que concluyó con la concesión del decreto papal “di lode” el 15 de agosto de 1912.

La aprobación provisional de las Constituciones se obtuvo el 10 de julio de 1928, y la definitiva el 16 de julio de 1935.

El periodo inmediato a la muerte del Fundador fue muy delicado, porque, por una parte, los miembros de la Congregación, habiendo recogido la herencia y la espiritualidad, sienten la obligación de proseguir el camino iniciado por el Fundador; pero por otra parte son llamados por la Iglesia y por el mundo a continuar en la fidelidad al carisma y al mismo tiempo se les invita a la innovación, a trazar nuevos surcos en el campo de la caridad y de la solidaridad.

La historia de los primeros veinte años es una prueba de cómo el periodo “carismático” de los inicios necesitaba una nueva organización y de cómo la “continuidad” del Instituto fue garantizada gracias al trabajo de hombres que habían saboreado los ideales del fundador, dándose cuenta al mismo tiempo de los límites.

En el periodo sucesivo, mientras se va consolidando la herencia recibida, por otro lado surgen nuevas y numerosas Obras, casas de formación, parroquias y centros pastorales, tanto en Italia como en el exterior, sobre todo en América Latina. En estos últimos decenios la tienda de la caridad se ha extendido a zonas de misión: India, Filipinas, África.